La Universidad de La Frontera dio inicio a un nuevo ciclo de innovación tecnológica, una instancia que busca acercar a la comunidad estudiantil a herramientas y conocimientos clave para el futuro digital. La iniciativa es impulsada por iDEAUFRO en conjunto con aliados estratégicos del ecosistema tecnológico.

En este contexto, el Estudiante de Ingeniería Civil Industrial c/m Bioprocesos, Alex Hernández abordó el concepto de Web3, destacando su relevancia en la evolución de internet. “Hoy estamos avanzando hacia un modelo donde las personas pueden interactuar sin intermediarios, lo que fortalece la privacidad y el control sobre la información”, explicó.
La evolución de internet se puede entender en distintas etapas. En primer lugar, la Web1 se centraba principalmente en la lectura de información, donde los usuarios tenían un rol pasivo al consumir contenidos. Luego surge la Web2, que permitió la interacción entre usuarios a través de redes sociales y plataformas digitales, dándoles un rol más participativo en la creación de contenido.
Finalmente, aparece la Web3, que corresponde a una nueva etapa en la evolución de internet. Esta propone un modelo más descentralizado, donde las personas pueden interactuar sin intermediarios. Esto es posible gracias a tecnologías como la blockchain, que permiten mayor seguridad, transparencia y control sobre los datos, evitando su manipulación y otorgando a los usuarios un rol más activo en el manejo de su información.
Este cambio representa una nueva etapa en el desarrollo digital, donde tecnologías como blockchain permiten registrar datos de forma segura y descentralizada, abriendo paso a soluciones más transparentes frente a problemáticas actuales.
Uno de los puntos centrales fue el impacto que Web3 puede tener en los jóvenes. Al tratarse de una tecnología emergente, su aprendizaje se encuentra ampliamente disponible a través de plataformas digitales, lo que facilita el acceso y la formación autónoma.
En esa línea, Hernández destacó que estas herramientas permiten no solo comprender el entorno tecnológico, sino también crear soluciones innovadoras. “Es una oportunidad para que los jóvenes desarrollen ideas que respondan a problemas reales, utilizando una tecnología que hoy está en pleno crecimiento”, señaló.
Este ciclo de innovación tecnológica busca ir más allá de lo teórico, promoviendo la participación activa de los estudiantes en el ecosistema tecnológico. A través de programas formativos y redes de colaboración, se espera que puedan desarrollar proyectos propios y vincularse con oportunidades concretas.
La iniciativa también contempla la posibilidad de integrarse a programas internacionales asociados a tecnologías blockchain, lo que permite a los estudiantes avanzar desde el aprendizaje inicial hacia una participación más activa en estas redes.
El trabajo conjunto entre el Instituto iDEAUFRO y organizaciones vinculadas a blockchain, como Stellar y Tellus Cooperative, ha sido clave para generar este tipo de instancias.
Esta articulación permite conectar la tecnología con los estudiantes, facilitando el acceso a conocimiento, redes de contacto y oportunidades de desarrollo tanto a nivel nacional como internacional.
Más allá de los contenidos técnicos, el mensaje final estuvo enfocado en la motivación para quienes buscan iniciarse en este ámbito. “El mejor consejo es atreverse. Puede parecer algo nuevo o incluso complejo, pero es en la práctica donde realmente se aprende”, afirmó Hernández.
Asimismo, destacó la importancia de equivocarse como parte del proceso y de apoyarse en las redes disponibles. “No están solos: existen programas como el de embajadores, el Instituto iDEAUFRO y muchas personas dispuestas a apoyar a quienes se integran a aprender sobre esta tecnología”, agregó.
La Directora del Instituto iDEAUFRO, Sp. Fabiola Vásquez Miranda mencionó “estudiantes como Alex, encuentran en el Instituto una plataforma, donde el aprendizaje práctico y la vinculación internacional se unen para que cada estudiante desarrolle sus propios proyectos; por eso, el llamado es a atreverse sin miedo al error, aprovechando el apoyo de programas de embajadores y una comunidad dispuesta a guiarlos, en que cada estudiante sea quien lidere su proyecto desde la Universidad de La Frontera”.
De esta manera, la Universidad de La Frontera, a través del Instituto iDEAUFRO y sus alianzas, abre un camino para que los estudiantes no sólo comprendan el futuro de internet, sino que también sean protagonistas en su desarrollo.




